El Comendador pronunció un elocuente discurso de fraternidad para iniciar las XIII Jornadas Medievales, un evento esperado por muchos y cuyo inicio estuvo lleno de luces y música, envolviendo a los asistentes en un maravilloso ambiente medieval. La multitud se congregó en el recinto, prevaleciendo la camaradería y amistad incluso en medio del mal clima que amenazó la inauguración de la celebración.
El pronóstico del tiempo inicialmente no favorecía la jornada, pues una violenta tormenta estalló en las primeras horas de la tarde. Pero, como si la madre naturaleza estuviera en complicidad con los organizadores, el mal tiempo cesó y permitió que las ceremonias planificadas se desarrollaran sin contratiempos.
La noche cayó sobre la ciudad, y con ella, la procesión de antorchas se llevó a cabo. Los asistentes al evento, vestidos en ropajes típicos de la época medieval, marcharon por el centro histórico de la ciudad dando vida a un espectáculo lleno de color y tradición. El cielo nocturno se iluminó con las antorchas, creando una hermosa estampa que emulaba la esencia de las edades antiguas.
Finalizando la noche, un concierto de la banda Lèpoka marcó el broche de oro para un día emocionante. La música medieval inundó el recinto, transportando a los presentes a tiempos idos, y culminando un día lleno de recuerdos y emociones.
Este fue tan solo el comienzo de las XIII Jornadas Medievales, un evento que promete días llenos de actividades y sorpresas para todos los asistentes. La iniciativa de la ciudad de celebrar y recordar tiempos medievales, resalta el valor del patrimonio histórico y cultural en pleno siglo XXI. Todo esto, sin olvidar el mensaje de fraternidad que lo inició todo, destacando por sobre todo, la importancia de la comunidad y el respeto mutuo.
Fuente: Facebook Ayuntamiento de Manzanares










